Perros Peligrosos

¿ Existen los Perros Peligrosos ?

Con relación al tema de los perros peligrosos; es bueno mencionar tambien que los perros pequeños tienden a ser muy agresivos, no debido a su raza, sino a que su tamaño y aspecto dan la impresión de que son inofensivos y frágiles, y en consecuencia sus propietarios le ponen menos limitaciones a su comportamiento en casa, con pocas reglas o demasiado flexibles.
La imagen de un perro de talla pequeña ladrándole furioso a otro perro de talla mucho más grande es algo común en nuestras calles.

La  gente no suele denunciar los ataques o mordeduras  de un caniche, un Pomerania, un Pug o un Yorkshire Terrier, y esos ataques no entran en las estadísticas de casos. Un ataque proporcionalmente igual de un perro grande y de aspecto feroz no sólo es denunciado, sino que los medios de comunicación lo convierten en una alarma social.

Pero hazte la siguiente pregunta: si hay perros peligrosos o perros agresivos, ¿no es lógico restringir a esas razas y evitarnos molestias o, incluso, tragedias?

Ciertamente sí, si hubiera pruebas de que tal o cual raza o la herencia genética es la causa del comportamiento agresivo. Pero los datos estadísticos no son sólidos. Los ataques de perros son en proporción a la cantidad de perros existentes  realmente infrecuentes, y no hay estadísticas confiables que nos digan en cuántos casos el perro actuó por dominancia, o en defensa de su integridad o de su territorio, o por haber sido entrenado para atacar, todo ello independientemente de su raza.

El Pitbull se identifica frecuentemente dentro de los perros peligrosos. Su fuerza, valor y sobre todo su disponibilidad en los Estados Unidos, hizo que se utilizaran para peleas de perros. Pero no porque tuvieran una agresividad innata. Este tipo de perros, entrenados para pelear, enseñados a morder, desgarrar y atacar, son perros peligrosos y agresivos no por su genética, sino por el entrenamiento al que se han sido sometidos. Además, dado que los medios como el cine y la televisión han recogido y fortalecido el estereotipo, mucha gente espera que todo perro con aspecto de Pitbull, actúe como si estuviera entrenado para atacar, y reaccionan inadecuadamente o a la defensiva ante estos perros, provocándolos y muchas veces generan de ésta forma una psicosis colectiva sobre los perros peligrosos.

Los dueños de perros supuestamente peligrosos pero que nunca han sido entrenados para pelear, han respondido a las acusaciones, negándolas rotundamente y mostrando videos o fotos de sus perros junto a bebes o a niños pequeños, conviviendo sin ningún tipo de problema según ellos.

La aparente contradicción entre la idea de que hay perros peligrosos y la experiencia diaria de los dueños de estos perros que no tienen comportamientos inadecuados fue aclarada perfectamente en una investigación realizada en la Universidad de Córdoba y publicada en abril de este año 2011 en la revista Journal of Animal and Veterinary Advances.

Investigacion sobre los Perros Peligrosos

Un grupo de investigadores encabezados por el Dr. Joaquín Álvarez-Guisado estudió a un total de 711 perros mayores de un año, 354 de ellos machos y 357 hembras, de los cuales 594 eran de ‘pura raza’ y el resto mestizos. Se ocuparon de observar a variedades supuestamente agresivas como el Bull Terrier, el American Pitbull, el Pastor Alemán, el Rottweiler o el Dóberman, así como a otras consideradas más dóciles, como los Dálmatas, el Setter irlandés, el Labrador o el Chihuahua.

El resultado de la investigación indicó que el factor más importante en la agresividad de un perro es la educación que sus dueños le den… o no le den. En cambio, los factores de menos peso son: que el perro sea macho, que sea de tamaño pequeño, que tenga entre 5 y 7 años de edad o que pertenezca a alguna raza en concreto.

Este estudio se concentró en la agresividad por dominancia del perro, de su lucha por imponerse a todos a su alrededor, y determinó así que entre los factores importantes que provocan agresividad está el que los dueños no hayan tenido perro anteriormente y no conozcan el comportamiento adecuado del amo con su perro, no someterlo a un entrenamiento básico de obediencia, consentir o mimar en exceso a la mascota, no ponerle límites claros y firmes, dejarle la comida en forma indefinida para que fije sus propias horas de comer y dedicarle poco tiempo y atención en casa además de no brindarles la suficiente actividad física y recreación. Pérez-Guisado llama a esto simplemente ‘mala educación’ del perro.

En resumen, cerca del 40% de las agresiones por dominancia o competencia de los perros está vinculado a que sus dueños son poco autoritarios y no han establecido la simple regla de que en ese grupo familiar, que el perro ve como su manada, los amos son los Líderes, los dominantes, los ‘alfa’ de la manada, como les llaman los etólogos.

En resumen, para Pérez-Guisado, «no es normal que los perros que reciben una educación adecuada mantengan comportamientos agresivos por dominancia».


Conforme más aprendemos de genética, más claro es que salvo excepciones no existen genes que determinen  comportamientos agresivos o perros peligrosos, y que la genética juntamente con el medio ambiente, la disponibilidad de ciertos ingredientes, el desarrollo y las experiencias vividas por los perros pueden hacer que ciertas características de la conducta canina se expresen o no en la realidad. Y al culpar a la herencia genética del comportamiento de un perro muchas veces sólo estamos justificando a propietarios  peligrosos que son los responsables de transformarlos en perros peligrosos.

José Arca
Médico Veterinario

Director de
Educar Un Perroerros Peligrosos

 

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